Sé que donde vives está muy lejos y mi papá me explicó que el sol y la luna allá salen a tiempos diferentes que en mi casa; mis papis me dijeron que esta casa donde vivimos es de nosotros, por eso es que dijo, que diga siempre mi casa. Sé que cuando vengas te va a gustar mucho, vieras todo lo que han hecho, lo último es que asfaltaron toda la entrada, me imagino que es para que mi coche no choque con piedras y mami me pueda sacar más fácil a pasear; bueno abuelo te estoy trasnochando, quiero que nos veamos y ya se me ocurrió cómo podemos hacerlo, será nuestro más grande secreto, prométeme que dirás que sí y te lo cuento todo
Me preocupa, decir anticipadamente que sí a mi nieto, porque a sus siete meses lo siento muy intrépido; pero, ¿Qué abuelo dice que no a su nieto?, no sé si alguno puede hacerlo, pero definitivamente no soy yo; ¡así que, me levanté me rocié la cara con agua para poder estar atento a lo que mi pequeño iba a proponer y en un acto de amorosa irresponsabilidad, le dije sí haremos lo que digas!; mentalmente dije: “Ay Dios mío, que esto resulte bien” y mi pequeño dijo, como si sospechara mi ruego; “tranquilo, abuelo saldrá bien”, es que los mayores se olvidan que nosotros en la barrigas de las mamás, duramos nueve meses aprendiendo de todo y hasta nos reímos cuando los papas se ríen, me imagino que lloramos cuando ellos lloran, a mí eso no me tocó; pero como ambos son inquietos aprendí mucho; ¿sabias que hay una aves que volando van a donde tú vives con mi abuela?

Míralos, mis papas los llaman patos azules o patos de Canadá; abuelo los pequeños podemos hacer cosas que los papás y abuelos no saben hacer, salvo que aprendan de nosotros; yo sé que nos podemos ver y no es complicado, mama me deja la ventana abierta, para que con el viento podamos hablar; yo voy a estar muy pendiente y cuando vea pasar una bandada de patos voy a hablar con ellos, tengo que hacerlo yo, porque ellos no entienden el lenguaje de los grandes. Lo que más me preocupa es que, aunque creo que entre siete a diez patos me puedan llevar a mí, dudo que puedan llevarte a ti, se necesitan muchos, pero muchos. Deja que yo hable con ellos y mañana te comento. Tenemos que planear una escala y un sitio muy lindo intermedio donde encontrarnos, porque tenemos que amanecer en nuestras cunas.
Abue, despierta, ya hablé con ellos, ¿sabías que son muy disciplinados, tienen una organización para hacer sus viajes y tienen nombres entre ellos?, pero solo se entienden cuando hacen unos ruidos que nosotros los oímos todos iguales pero no es así; es como mis pucheros y risas no son todas iguales; bueno abue ellos se entienden y el mayor tiene mucha experiencia; yo les dije lo que queremos y el mayor citó a su equipo de expediciones a discutir, casi despiertan a mis papás con sus graznidos, el mayor me tradujo: “Diez de nosotros podemos llevarte a ti, eso sí, cada 100 kilómetros nos reemplazamos en pleno vuelo, no te asustes Aspen, nosotros dominamos la estrategia de reemplazo en vuelo, no te caerás; pero tenemos mucho que organizar, arriba hace frío y tienes que llevar mucha ropa, esa la cargará otro grupo, para que te la vayas poniendo según nuestra altura. El problema más grande es tu abuelo; los abuelos son barrigones, grandes y pesan mucho; hay unos primos nuestros más fuertes se llaman Patos Gansos, no se, si allá donde vives los llaman Ocas, hablaremos con ellos.”
Abuelo, les pedí que me mostraran uno de esos grandes y fuertes, cierra los ojos con fuerza y si lo logras ver, me dices si varios de ellos pueden contigo, es que, eso de ser barrigones los abuelos, es un problema, pero están haciendo las preguntas y ellos dirán pronto si pueden llevarte. Abue, ¿no podrías bajar de peso, que tal si te quitas eso de “barrigón»?
Aspen, hagamos el viaje en unos días y yo te prometo que disminuyo mi peso, así sí creo que, los Patos Gansos en un grupo de veinte o pocos más, puedan conmigo; yo sé que tenemos ganas de vernos, pero, además de perder peso, debo esperar a que me coloquen una vacuna, como esas que te han puesto a ti, para evitar una enfermedad que es muy mala.
Los Pato Gansos se ven fuertes, me quitaré peso y me llevarán, ellos y los Gansos tienen que ponerse de acuerdo, buscar buenos sitios de descanso para que coman y tengan fuerzas y además, decirnos en qué sitio nos reunimos y cuánto deben descansar, calcular que tenemos que amanecer en nuestras camas. ¡Organiza todo con ellos y me avisas para que lo revisemos y nos vemos!


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